miércoles, 1 de febrero de 2012

LILITH

LILITH

Te abandoné, es verdad.
Hui del paraíso sin mirar atrás.
Dejé sin nombrar las cosas
y las criaturas.
Todo se volvió salvaje, natural.
Había creado el caos.
Mientras tus manos se extendían
a mis espaldas,
eché a andar libre de culpas.
Crucé los límites del Edén
hacia una tierra oscura,
sin amo ni dueño,
con la soledad encendida
y el genio atado a los pies.
Busqué mi propia luz,
después de haber dejado
la pasión inconclusa
y el deseo alborde del abismo.
Fui la madre, la hija,
la esposa fiel de mil demonios.
Maldita para siempre
y amada por toda la eternidad.-

5 comentarios:

Amanda dijo...

Buen tema e interesante desarrollo.
No pude evitar seguir a Lilith!

TRILCE dijo...

Viento que cruje en medio de la soledad y la nostalgia, muy profundo! Te seguiré visitando.

mariana galan guerrero dijo...

Lilith, la madre... Recuerdo haberlo leido en los cuentos. Y me gustó mucho releerlo.

Giancarlo dijo...

un caloroso saluto...ciao

Lola Rubio dijo...

Impactante poema. Tus palabras se enlazan hasta dar forma a algo bello.

Un saludo.