sábado, 28 de mayo de 2011

BESOS PROHIBIDOS




BESOS PROHIBIDOS

Te vales de mi boca
Para el rezo profano
Y en húmedas plegarias
bebes hasta mis fuerzas.
Nada queda de mì
que no sea tuyo
y gota a gota escancias.
Como sutil veneno,
tus besos
los prohibidos,
los míos
los ajenos.-



martes, 3 de mayo de 2011

GOCE SECRETO


GOCE SECRETO

Para que tú me escuches
las palabras se deslizan
colina abajo de mi boca,
donde mi pecho guarda
un corazón pendiente de tu risa.
Las frases que no digo
son silencio sagrado,
espacio inhabitado de mi voz,
conteniendo el aliento.
Verbo y carne que tu lengua
aun no conoce de la mía.
Y es un goce secreto
la palabra que callo,
para dejarla ir luego, suavemente,
colina abajo de mi boca

sábado, 12 de febrero de 2011

LA VISITA



LA VISITA


LA VISITA

Hoy la he conocido
junto al lecho, sibilante,
enroscada en el dosel.
Atenta a mis fiebres,
declamando en el delirio.

Me ha mirado con ojos
amarillos, desde el alto
pasadizo de su sombra.
Vigilando mi respiro,
besándome el sudor.

La huesuda figura
repicando a su paso,
pidiendo el duelo,
exigiendo la entrega,
se hizo astillas de memoria,
entre mis sábanas.


¡No le temo!
gritó mi mente,
y azorada todavía,
sonrió.
Su lenta carcajada,
asustó a la noche
que mandó velar la luna,
en mi ventana.-

EN EL INTENTO


EN EL INTENTO

De verdad lo he intentado.
Dejando de hacer nada,
haciendo todo
y volviéndome al vacío
de las ferias del alma.
He cruzado océanos
con el pensamiento,
en las ausencias,
en las distancias,
en las rudas alboradas de la carne,
por el sexo crucificado y ajeno.
Con hielo y sal en las venas,
huérfanas de abrazos.
Sobre la piel,
el sello de la soledad
ha tatuado un nombre
y otro rostro me espera,
doblando las esquinas de mi cuerpo.
En el intento de apiadarme
es donde he perdido
la razón, la causa,
el justificado perdón.
Más fácil es vagar fuera de mi,
que hallar en el espejo,
la oscura y repentina convicción
que el amor…
es una herida incalculable.

lunes, 18 de octubre de 2010

A VICTOR HUGO


A VICTOR HUGO

Cae sobre París, el luto eterno.
Hugo ha partido sin la pluma.
Dormida la tinta en el papel, espera
"como una mujer,
al borde de un estanque".
La llovizna gotea oscura
de las bocas de piedra
y las torres se nublan
Es la hora del adiós.
Las campanas a duelo,
las puertas cerradas,
los pájaros callados.
El amor…ha huido suspirando.-

EN MI CONTRA



EN MI CONTRA



Heme aquí , tan ufana de mis voluntades,
ardiendo en la poesía , haciendo gala
de mis orgullos privados y públicos
ostentando la vanagloria y el solaz personal.
No puedo más que sonreír ante el espejo
de las palabras de los otros,
con solapada actitud condescendiente.
Hice todo lo posible para brillar
menos ,incendiar Roma
y aun así la luz mortecina del éxito,me escapa.
Es quizás, un baluarte por vencer.

Se de amplitudes y falsías, de risas cortesanas
de sombras y luces empañadas.
Buscando amigarme con mi ángel
desterré los demonios de la adulación
y la franca seriedad, me asoló con disgusto.
Esta que se cubre con el velo de la alegría
es la cara real de mi moneda.
Pero cuidado, la fatuidad puede confundirse
con un ardiente deseo de trascender
y las emociones sacrificadas no retornan.

En el invierno de la vida que me aguarda,
encenderé un fuego con mis verbos,
impulsando la marcha, saboreando gota a gota
el elixir de las ideas , sin saciarme.
La necedad es mi genio y el malhumor la piedra
donde grabo todos los “no” y los “quizás".
Me siento niña y me siento vieja,
pero de cada quien sacare las ventajas.
No ha dejado de girar, ni una vez,
la rueda del destino que me acerca a mis metas.-

CAMINO A CASA


CAMINO A CASA


Se lleva la tarde las últimas luces
y el retorno de mis pasos,
no hace eco en la multitud.
De vuelta a mi descanso,
contare las horas hasta el alba,
dejando atrás la belleza
del tiempo perdido,
entre torres de papel que justifican
las monedas en mis bolsillos.
Nada resta mi suerte,
todavía puedo apreciar
la libertad de mis decisiones.

En el trajín, vocean los diarios
el crimen de cada día,
mientras los trenes , abigarrados ,
llevan a destino al lobo y a la oveja
sentados en los extremos de la vida.
Es la hora de la fiebre.
Mi temor es un reflejo
en los ojos de los extraños.
Comunión callada
apretando las carteras bajo el saco.
Nada resta mi suerte
un llanto sofocado, es mejor que la indolencia.

La noche toca, con sus manos de lana,
las ventanas de las casas.
Un cobijo de amores profanos
a la vuelta de las esquinas
vende sexo y paraíso a bajo precio.
Desnudo mis dientes, en el rechazo amable
y continúo atado a la galera,
remando mis zapatos de hombre fiel.
Quien sino las prostitutas conocen de ardides
a la sombra de su pobreza.
Nada resta mi suerte
cada naufragio, me dejó tesoros.

Al subir las escaleras,
todos los rellanos tienen el olor del hogar,
esa mezcla esponjosa de ternura y reclamos
que invade los orificios del cuerpo.
Es el vapor del caldo de mis huesos,
enfrentando la caricia.
Son los abrazos contados y medidos
detrás de las puertas vecinas.
Cuando los pies de quien me aguarda
le narran a los míos las desdichas cotidianas,
mis ojos sonríen ante la inocencia.
Nada resta mi suerte. Es el instante del amor.